La idea
Habíamos decidido hacer algo más grande a lo que estaba haciendo yo en ese momento. Sabíamos que el comprar las playeras a bajo precio era una buena opción; pero imprimirlas y venderlas nosotros mismos -supusimos- sería una mejor manera de sacar más utilidad. Entonces decidimos asociarnos. Yo con el poco dinero y experiencia con que contaba,él con muchas ganas e imaginación y con algo de dinero. Buscamos un local en el cual pudiéramos trabajar libremente. Desgraciadamente, las rentas eran muy altas de acuerdo a nuestras posibilidades; fue así como decidimos empezar a trabajar desde la casa de mi socio. Por supuesto, no contábamos con dinero para comprar las máquinas necesarias para montar un taller de serigrafía. De esta manera, comenzamos a fabricarlas nosotros mismos: compramos mucha madera; de diferentes medidas y formas. Unos días más tarde estában las máquinas terminadas. Habíamos ideado una manera para poder imprimir playeras de manera sistemática; estamos hablando de...